Cuaderno de viaje: Bolivia

En pleno mes de vacaciones, en nuestro cuaderno de viajes hacemos una parada en uno de los países sudamericanos menos turísticos: Bolivia.

Sin salida al mar, limitando con Chile, Argentina, Brasil, Perú y Paraguay, Bolivia cuenta con poco más de 10 millones de habitantes, de los cuales dos tercios viven por debajo del umbral de la pobreza. El 45 % de su población es indígena, lo que le hace un país en el que la mezcla de culturas, tradiciones y gastronomía atraiga sumamente a los turistas.

A continuación os acercamos varios enclaves del país de la quinua:

El salar de Uyuni

El mayor desierto de sal del mundo con una superficie de 10.582 km2, también sello de identidad del país. Es un paisaje que acapara la atención de los turistas gracias al paisaje de belleza que ofrece. Una de las curiosidades para los turistas es la de quedarse a dormir en los hostales de sal de la zona.

Este recurso tan importante hoy en día proporciona a Bolivia que tenga la mayor reserva de litio. También se ha dado a conocer internacionalmente gracias al Dakar que recorre Bolivia y Argentina.

Ciudades: Sucre y La Paz

Sucre es una bonita ciudad colonial, donde prima el blanco y que merece la pena visitar antes de ir a la capital, La Paz. En cuanto a esta última, está situada a una altura de 3.650 m a nivel del mar, lo que la convierte en una de las ciudades más altas del mundo. Para visitar La Paz y dejarse impresionar por su altura es aconsejable utilizar los teleféricos que tiene la ciudad para ver de Norte a Sur la construcción de la ciudad.

Sucre

La Paz

Tiwanaku

Es una antigua ciudad arqueológica situada a 15km del lago Titicaca. En ella reina el misterio de la arquitectura de la civilización pre-inca que la habitaba.

Copacabana

La ciudad por excelencia del lago Titicaca, el más grande de todo Sudamérica. Visitada por miles de turistas en ella se observa la belleza del Lago y la serenidad que aporta a toda la ciudad. Es frecuente visitar las islas flotantes que tiene y comer trucha. También desde allí hay ferries donde conectan hasta la Isla del Sol y la Isla de la Luna. Es recomendable quedarse una noche a dormir para luego hacer senderismo y sentir la magia que desprende esos lugares.

 

Agradecimientos: post co-escrito con Ainara Serrano