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Desde que ya en el año 2000 se hablara del término neuromarketing como la aplicación de técnicas de neurociencia a objetivos marketinianos, analizando niveles de emoción, memoria y atención, muchas han sido sus variantes en cada una de las ramas del márketing. En esta ocasión nos centramos en cómo se ha aplicado en el mundo de los eventos y en cómo, gracias a sus técnicas, se consigue una mayor motivación de los asistentes y un mayor interés por la marca.

Así, en la organización de eventos se ha de velar porque los asistentes tengan, ante todo, una experiencia positiva. Se trata, en definitiva de cuidar todos los detalles que despiertan una sensación positiva en los asistentes, como son el catering, la música, la decoración, los speakers del evento, el contenido (intentando hacer partícipe a los propios asistentes),… Veamos algunos de estos detalles:

  • Sencillez

Para lograr una mayor atención, los expertos en neuromarketing aseguran que se logra en mayor medida si logramos ser minimalistas, tanto en la decoración, en el contenido, como en los interlocutores que escojamos como embajadores de nuestra marca. El mensaje, logra así, ser mucho más recordado y fácil de ser transmitido a terceros. Buscar crear buenas sensaciones al relacionarnos con nuestros asistentes, involucrarlos en el evento con alguna técnica de gamification o motivarles para ser activos en redes sociales, hará que éstos tengan una buena sensación tras el encuentro.

  • La música

Como decíamos, el neuromarketing se centra en despertar sensaciones positivas, y en este sentido, la música juega un papel crucial. El asistente valorará así mucho más un evento con música en directo, acorde al contenido del evento, que una música enlatada y sin relación con lo que viene a buscar en el propio encuentro. De hecho, la propia música escogida para el mismo puede tener el rol de efecto llamada, facilitando una mayor asistencia. Y, posteriormente, ayudará también a que se hable del evento y de la calidad del mismo. Para ello, habrá que hacer un buen cálculo presupuestario de lo que se pretende con la música y de los gastos que supone invertir en ello.

  • Miedo a quedarse fuera

Por último, apelar a la urgencia, la escasez, hará que despertemos ciertos comportamientos en nuestros asistentes. Ya sea de conseguir una promoción, algún artículo de regalo, o la propia asistencia al evento para pertenecer a un grupo privilegiado de prescriptores de marca. En función de cuáles sean nuestros objetivos, hemos de tener en cuenta estás técnicas de movilización en la organización previa, durante y posterior al evento.

En definitiva, sea cual sea la técnica o elemento de neuromárketing que desees dar preferencia, has de tener siempre en cuenta el perfil de tus asistentes, los objetivos de marca y la búsqueda de buenas sensaciones en cada uno de los detalles del evento.